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Tan Vulgar: 240 LAS FIGURAS QUIJOTESCAS DE LA MELANCOLÍA 241 PEDRO CEREZO GALÁN Pero si mi Dulcinea del Toboso saliese de los que padece iSanto Dios! Qué es lo que dices. Sancho amigo? -dijo mejorándoseme mi ventura y adobándoseme el juicio podria ser que encaminase mis pasos por mejor camino que el que llevo. (Q LVIII 1097) don Quijote Mira no me engañes. ni quieras con falsas ale- grías alegrar mis verdaderas tristezas? (IIQ.X. 704) Como es sabido, el remedio que se le ocurre a Sancho para resolver el embrollo es hacerle creer a su señor que Dulcinea Pero justamente esta exigencia de encuentro no hace más que agravar sus males. Dulcinea, la mujer idea o forma pura, en razón de su propia excelsitud no puede comparecer está encantada en la figura de una tosca campesina. Y don Qui jote se lo cree a pies juntillas. La escena es de una intensa y Es. por definición, la que siempre ha de estar ausente en la profunda melancolia: ver a don Quijote postrado de hinojos ante la burra, donde cabalga una moza aldeana, no de muy buen rostro. <Es el punto culminante de su ilusión y de su carne. De ahi el grave error de don Quijote, como ha señala- do Predmore, de empeñarse en visitarla y ofrecerle sus con quistas. Mientras Sancho se acerca al Toboso, don Quijote desengaño -comenta Erich Auerbach-. De allí en adelante permanece sumido en sombrías cavilaciones todos los pensamientos de don Quijote se proyectarán hacia la meta de su deseneantamiento y salvación: y la idea o la presun- ción de que jamás lo logrará habrá de preparar .. el derrum- Cómo se explican estas tristes y confusas imaginaciones al bamiento de su ilusión y su muerte». Por ver a su señora la parecer tan prematuras? Porque no puede saber don Quijo- te que su escudero va a encantar a Dulcinea. Recela ya en lo ha condenado a vagar bajo forma tan vulgar y peregrina más intimo de su conciencia que se ha metido en un labe- Levántate, Sancho-dijo don Quijote , que ya veo que la for- rinto sin salida al empeñarse en ver en persona a la señora de sus pensamientos? Sea de ello lo que fuere, lo cierto es tuna, de mi mal no harta, tiene tomados todos los caminos por donde pueda venir algún contento a esta ánima mezqui na. (Ib.. 707) que de aqui arranca un tren de imaginaciones y pensamien- tos tristes que llegará hasta su lecho de muerte' De ahi que don Quijote se admire y recele, a un tiempo Toda la segunda parte constituye una parodia de Dulcinea en la que se lleva a cabo, como ha mostrado Riley, su degrada ción y envilecimiento progresivos. La figura de Duleinea ha de las buenas noticias que le da Sancho de haber encontrado Dulcinea en las puertas de la ciudad 48 R. L. Predmore, op. cit.. pp. 158-159. 49 Erich Auerhach. Mimesis. México, FCE. p. 326 Las Figuras Quijotescas de la Melancolía – Pedro Cerezo Galán ...
Tan Vulgar: 240
 LAS FIGURAS QUIJOTESCAS DE LA MELANCOLÍA
 241
 PEDRO CEREZO GALÁN
 Pero si mi Dulcinea del Toboso saliese de los que padece
 iSanto Dios! Qué es lo que dices. Sancho amigo? -dijo
 mejorándoseme mi ventura y adobándoseme el juicio
 podria ser que encaminase mis pasos por mejor camino que
 el que llevo. (Q LVIII 1097)
 don Quijote Mira no me engañes. ni quieras con falsas ale-
 grías alegrar mis verdaderas tristezas? (IIQ.X. 704)
 Como es sabido, el remedio que se le ocurre a Sancho para
 resolver el embrollo es hacerle creer a su señor que Dulcinea
 Pero justamente esta exigencia de encuentro no hace
 más que agravar sus males. Dulcinea, la mujer idea o forma
 pura, en razón de su propia excelsitud no puede comparecer
 está encantada en la figura de una tosca campesina. Y don Qui
 jote se lo cree a pies juntillas. La escena es de una intensa y
 Es. por definición, la que siempre ha de estar ausente en la
 profunda melancolia: ver a don Quijote postrado de hinojos
 ante la burra, donde cabalga una moza aldeana, no de muy
 buen rostro. <Es el punto culminante de su ilusión y de su
 carne. De ahi el grave error de don Quijote, como ha señala-
 do Predmore, de empeñarse en visitarla y ofrecerle sus con
 quistas. Mientras Sancho se acerca al Toboso, don Quijote
 desengaño -comenta Erich Auerbach-. De allí en adelante
 permanece sumido en sombrías cavilaciones
 todos los pensamientos de don Quijote se proyectarán hacia la
 meta de su deseneantamiento y salvación: y la idea o la presun-
 ción de que jamás lo logrará habrá de preparar .. el derrum-
 Cómo se explican estas tristes y confusas imaginaciones al
 bamiento de su ilusión y su muerte». Por ver a su señora la
 parecer tan prematuras? Porque no puede saber don Quijo-
 te que su escudero va a encantar a Dulcinea. Recela ya en lo
 ha condenado a vagar bajo forma tan vulgar y peregrina
 más intimo de su conciencia que se ha metido en un labe-
 Levántate, Sancho-dijo don Quijote , que ya veo que la for-
 rinto sin salida al empeñarse en ver en persona a la señora
 de sus pensamientos? Sea de ello lo que fuere, lo cierto es
 tuna, de mi mal no harta, tiene tomados todos los caminos
 por donde pueda venir algún contento a esta ánima mezqui
 na. (Ib.. 707)
 que de aqui arranca un tren de imaginaciones y pensamien-
 tos tristes que llegará hasta su lecho de muerte'
 De ahi que don Quijote se admire y recele, a un tiempo
 Toda la segunda parte constituye una parodia de Dulcinea
 en la que se lleva a cabo, como ha mostrado Riley, su degrada
 ción y envilecimiento progresivos. La figura de Duleinea ha
 de las buenas noticias que le da Sancho de haber encontrado
 Dulcinea en las puertas de la ciudad
 48 R. L. Predmore, op. cit.. pp. 158-159.
 49 Erich Auerhach. Mimesis. México, FCE. p. 326
Las Figuras Quijotescas de la Melancolía – Pedro Cerezo Galán ...

Las Figuras Quijotescas de la Melancolía – Pedro Cerezo Galán ...